
El israelí Dror Cohen, que sufre tetraplejia tras un accidente automovilístico en 1992, se ha guiado por la máxima de que “quien se atreve, gana” y ha desarrollado una ejemplar carrera deportiva, además de una activa labor social en favor de la inclusión de las
personas con discapacidad a través de diversas sociaciones.En su página
web personal, Dror Cohen
afirma que el tiempo
le ha enseñado que “quien
se atreve, gana”, y asegura
que su condición de ganador
se debe a su convencimiento
de poder resistir “hasta la mayor de las dificultades”.
Estas dos rotundas aseveraciones resumen a la perfección el talante de este israelí nacido en 1968, quien durante su adiestramiento
en la academia de aviación de Israel sufrió un accidente automovilístico que le dejó tetrapléjico con sólo veinticuatro años.