Un poco de historia

En 1998 Orthomerica introdujo el innovador Sistema de Ortesis TC2 “Contacto Total- Control Total”, en respuesta a las necesidades de los Técnicos Ortopédicos de disponer de unos diseños de Ortesis que proporcionasen un contacto total en el pie y tobillo, empleando para ello un sistema de huellas de pié que estaban basadas en datos anatómicos a escala.

Al mismo tiempo, los técnicos ortopédicos concentraban sus esfuerzos en conseguir innovadores diseños de ortesis que permitiesen proporcionar una precisa intervención, dentro de los equipos que trataban a los pacientes, en conjunción con médicos y terapeutas.

Este sistema de ortesis inicial, basado en el uso de huellas de pié, fue diseñado con un clip calcáneo para mantener la huella en el pié (una deficiencia de otros sistemas de huellas de pié) y en los lados medial y lateral bajo para capturar la anatomía. Este sistema de huellas llegó a ser el punto de inicio de un grupo de ortesis de contacto total, extremadamente exitoso, con 8 diseños específicos.

Muchos fueron los Terapeutas y Ortopédicos que apreciaron los beneficios del sistema TC2, que facilitó el trabajo en equipo entre ambas figuras, para el tratamiento de los pacientes.

En el año 2004, Orthomerica introdujo dos nuevos diseños y nuevas características incluyendo alzas de tobillo desmontables, calcomanías en cierres de velcro, retropié de una pieza o relleno maleolar.

Basándose en la experiencia obtenida y en las respuestas de los Técnicos Ortopédicos, en el año 2005 se lanzó el Sistema de Ortesis TCflex, añadiendo nuevos diseños y nuevas características tales como un innovador material termoplástico que proporciona a las ortesis una mayor flexibilidad, sin mermar la consistencia necesaria para estabilizar el pié y el tobillo.

Este nuevo sistema, más versátil que su predecesor, dio además la oportunidad de trabajar a los técnicos ortopédicos, prescindiendo del sistema de huellas de pié.

Hoy en día el Sistema de Ortesis TCflex, proporciona una intervención óptima y precisa, en las estructuras del pié y del tobillo, simplificando las tareas motoras y logrando que los pacientes mejoren su capacidad de deambulación.